Estructura y evolución del comportamiento moral

Jesús Beltrán Llera

La educación moral ha sido desde siempre una de las más fuertes preocupaciones de todo educador - ya que de alguna forma resume el objetivo central de la actividad educadora - sobre todo en momentos sensiblemente inclinados al cambio como el que estamos atravesando en nuestros días. En situaciones como ésta es frecuente escuchar tristes e inacabadas lamentaciones sobre la «decadencia moral».

En realidad, siempre se ha hablado de «decadencia moral», particularmente por parte de los mayores y en contra de los estratos más jóvenes de la sociedad. Es posible que la acusación sea real y responda a manifestaciones verídicas comprobables, susceptibles de constituir un fenómeno social generalizado. En ese caso la acusación no iría directamente contra los jóvenes sino contra la misma sociedad pues los jóvenes no son - a nivel colectivo - sino el resultado de la sociedad en la que ellos viven y a la que están reflejando en su conducta. Los jóvenes de hoy como los de todos los tiempos - rebeldes, insatisfechos - son la voz de la conciencia que surge acusadora para decir en voz alta lo que los mayores piensan pero no se atreven a decir, la voz profética de cada etapa histórica que denuncia con palabras de protesta o con su estilo desarraigado su descontento con una sociedad que ellos no han hecho y en la que se sienten condenados a vivir.