Actitudes directivas

Emilio López Barajas

Dado que la tarea de dirigir exige, en una de sus funciones principales, distinguir entre hechos e interpretaciones, según se dijo al hablar del proceso de la dirección, las actitudes alcanzan especial relieve, ya que éstas determinan los significados, explican las contradicciones y organizan y seleccionan los hechos. En el orden práctico la motivación, en un centro educativo, debe ser preocupación y actuación continua por suscitar, desarrollar y fortalecer actitudes positivas. Los motivos, incitaciones subjetivas y los incentivos o estimulaciones objetivas, que surgen, respectivamente de las necesidades humanas y de las posibilidades que ofrece el ambiente, cuando son a tendidos unos y otros, evita frustraciones en los miembros del colegio y favorece, al mismo tiempo la solidificación de actitudes dinámicas y auténticas, como expresión cualificada de una acción directiva eficaz.