Acceso del mestizo hispanoindiano a universidades y colegios (II)

Juan B. Olaechea Labayen

Los seminarios americanos:
El colegio de San Nicolás es el primer centro conocido de formación de sacerdotes diocesanos que se creó en el Nuevo Mundo como los que poco después mandaría erigir el Concilio de Trento con el nombre de seminarios. Recogiendo el decreto tridentino, el segundo Concilio provincial de Lima (1567) y el tercero de Méjico (1585) dispusieron que los obispos debían crear seminarios en sus respectivas diócesis. Así surgieron los seminarios de Santa Fe de Bogotá ( 1582), Santiago de Chile (1584), Lima (1590) y Quito (1592). En las referidas disposicíones de los Concilios americanos no se llega a especificar sobre la condición de los alumnos, a pesar de que no faltaron algunos intentos discriminatorios 70.

Es de advertir que los seminarios, igual que los colegios, tenían en los tiempos pasados un carácter minoritario y selectivo y que no era preciso pasar por aquéllos para recibir las órdenes sagradas. El corto número de alumnos internos seleccionados recibía formación gratuita, y a ellos se hacía imposición solero, ne de la beca, de donde procede el significado actual de la palabra becario. En los colegios, y con mucha frecuencia también en los seminarios, se admitían, además de los colegiales, otros alumnos bien como pensionistas o bien como externos con los que generalmente las cláusulas selectivas no solían ser tan rigurosas. Por disposición de los Concilios provinciales la nómina de los doctrineros, incluso religiosos, sufría un descuento del 3 por 100 para sufragar los gastos del mantenimiento del seminario, aunque los miembros de las órdenes religiosas con cura de almas ofreciesen bastante resistencia a su pago.