Los conflictos del adolescente y la educación

Óscar Sáenz Barrio

Hace unos meses, en una colaboración a la prensa nacional, titulada «Ante la ola de delincuencia juvenil, ¿castigar o reeducar?», un ilustre Magistrado de Ja juventud concluía: «los problemas relativos a la conducta delincuente de los adolescentes y jóvenes tienen una complejidad que marca la misma naturaleza de los inculpados, víctimas de dificultades anteriores en el propio ser, en la familia y en el cuadro de las instituciones socializadoras. Y no sería justo castigar a quien es víctima de ellas». Los psicólogos, psiquiatras y sociólogos, tienen mucho que decir a este respecto, pero como educador profesional voy a referirme a una institución y a una función social cuyo papel en la génesis de buena parte del «acting out» adolescente y juvenil adquiere carácter dramático: la escuela (= la institución docente, en general) y la educación.