La calidad de la enseñanza

Ángeles Galino

Esta preponderancia, siquiera sea existencial, del futuro sobre el pasado se pone particularmente de relieve en vísperas de una nueva etapa, en nuestro caso, en vísperas del nuevo curso. Este acto no tendría significación si no nos sintiéramos todos convocados por las tareas que el futuro nos ofrece y hasta nos impone. Aceptado este punto de arranque, hemos de precavemos, sin embargo, contra aquella actitud que consiste en ocuparse del futuro justamente por carecer de vigor para enfrentarse con el presente. Incluso podríamos aventurar que el hombre de hoy cede fácilmente a esta tentación: se refugia en el futuro como el hombre de las edades clásicas se refugiaba en el pasado. En cualquiera de los casos puede detectarse un intento de evasión ante el presente. Por eso, al abordar los temas de la enseñanza, especialmente de la enseñanza media y profesional, desearía mantenerme en una sana, equilibrada relación entre la situación presente de la enseñanza y el futuro inmediato a cuya cita acudimos hoy.