Estudio sobre simplificación de la enseñanza ortográfica

I. de Cuadra Echide

En artículo precedente insistíamos en que la enseñanza de la ortografía castellana es fundamental para el avance cultural y económico de nuestra Patria, e indicábamos las consecuencias prácticas que los criterios que establecíamos para medir la eficacia en la enseñanza de la ortografía, pueden tener en la reforma de los métodos empleados en nuestras escuelas. Respecto a la conveniencia de que el alumno aprenda de memoria un crecido número de reglas, pusimos de relieve que la frecuencia del uso de unas y otras palabras en el idioma castellano, nos indicaba que debe aprenderse sin ninguna clase de reglas la correcta grafía de las pocas palabras dudosas que existen en el centenar de términos gramaticales verdaderamente esenciales en el idioma. Pero en las restantes palabras no puede decirse "a priori" que sea o no más conveniente el método de enseñarlas todas "aisladamente y prescindiendo de toda regla".

Para resolver con cierta exactitud hasta qué punto conviene o no el aprendizaje de las reglas ortográficas, no nos bastará considerar únicamente, como hacíamos en el artículo anterior, el número de veces que pueda ser útil una regla ortográfica cuando el alumno la domine ; porque es evidente que hay que pesar y valorar también el esfuerzo que supondrá conseguir que sea aplicable: hay un cierto "coste de aprendizaje" o "sacrificio inicial fijo" para asimilr y retener cada regla ortográfica, y otro "coste y esfuerzo variable", que se produce cada vez que la regla ha de ser aplicada. Y ambos coste "fijo inicial" y "variable, o de aplicación directa de dicha regla", vienen afectados, sin duda, por el número de excepciones que presente esa regla.

Los métodos pedagógicos pueden conseguir que el esfuerzo individual de los alumnos se.a menor en unos Centros de Enseñanza o en otros ; pero con un mismo método e individuo es evidente que siempre existen unas circunstancias o factores "objetivos" del esfuerzo, que vienen señalados por unos "indices" o "exponentes" de la extensión y la dificultad de la materia que se quiere hacer aprender a los alumnos en lo referente a ortografía. Antes de hacer una referencia concreta a las trece reglas de ortografía que consideramos más prácticas y dignas de ser enseñadas, es conveniente aludir a los criterios o indices de que nos hemos servido para estimar o apreciar "objetivamente" la dificultad del aprendizaje de las diversas reglas ortográficas, hasta llegar a seleccionar esas trece que hoy ofrecemos para su difusión ; su ensayo en una Academia nocturna del Barrio de las Latas nos mostró que pueden nuestras observaciones ser prácticas para quienes se preocupan de la noble tarea de enseñar nuestro idioma a los extranjeros o a las nuevas generaciones.