temporalización educativa

22 marzo 2017

Afrontar la temporalidad puede hacerse desde distintos parámetros, porque el tiempo aparece siempre que hay un antes y un después. Este antes y después se da a distintos niveles y así hablamos de tiempo cósmico, geológico, físico, biológico, antropológico, etc.

En relación con el tiempo y el movimiento surge el ritmo, que no es sino un orden en el movimiento. Los ritmos biológicos aparecen en la filogénesis en función del tiempo cósmico y geológico. Pero en el hombre la noción de ritmo no es solamente biológica, los componentes psicológicos y sociales configuran también las estructuras rítmicas.

El tiempo aunque se siente y percibe de forma individual es una categoría cultural con distintas conceptualizaciones según  los diferentes patrones culturales. Dentro de estos patrones culturales surge el tiempo educativo, que es un tiempo social.El proceso educativo transcurre en el tiempo social-histórico, individualmente ha de adecuarse al tiempo y los ritmos del ciclo vital del sujeto --que es un ser en el tiempo-. Pero además, en el sistema educativo las actividades se programan en el tiempo físico, tienen sus ritmos.

Así, el tiempo para que sea educativo, constructivo, ha de conjugar y controlar con precisión todos estos tiempos y ritmos. El tiempo educativo se inscribe entre dos posiciones: un tiempo marco, especializado proporcionado por los relojes, los calendarios, los horarios al que ha de adaptarse el sujeto. Y la de un tiempo - acción construido por él mismo, que supone y responde a una adecuación interior y exterior al mismo. Con respecto a estos tiempos trataremos de estudiar los ritmos y el proceso educativo.

 

Autores:

Petra M.ª Pérez Alonso-Geta. Universidad de Valencia.