persona

20 marzo 2017

El aprendizaje es una cuestión de práctica, pero generalmente es guiado o seguido por una teoría oculta o clara. La teoría hace posible conocer la práctica y mejorarla. La teoría del aprendizaje según J. Piaget se analiza en este trabajo considerando el principio organizador establecido por él. Mueve al ser humano a la asimilación del mundo y a la organización de la persona. El proceso de desarrollo es un proceso de aprendizaje que involucra una creciente representación del propio ser en la interacción social. El aprendizaje implica una auto-organización y una auto-estructuración de todas las fuerzas en el ser humano. El liderazgo creciente del yo en una atmósfera recíproca y de acuerdo con un plan de vida hace que el aprendizaje sea un proceso adecuado y adecuado para convertirse en persona. El mismo libre albedrío es una regulación revertida de desear que está de acuerdo con el plan de la vida. La teoría de la educación de Piaget quiere el desarrollo de la mente para desarrollar a la persona. Una didáctica piagetiana no se puede reducir a juegos o ejercicios lógicos aplicados

 

Autores:

W. R. Darós. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Argentina)

10 junio 2014

El fenómeno migratorio plantea un desafío intercultural y pedagógico: el encuentro con la alteridad. La historia cultural de Occidente se caracteriza por la tensión poderosa con la alteridad: de ahí que la filosofía de la educación puede ofrecer sugerencias, sobre todo el concepto de persona y el reconocimiento de la singularidad humana como vectores de dignidad por el ser humano. El hombre y la mujer, en cuanto personas, tienen una inalienable dignidad que se hace consciente a través de la educación. En particular, la educación intercultural desarrolla un tipo de comunicación que tiene su fundamento en la dignidad de la persona, es decir en un conocimiento del ámbito de la filosofía de la educación, que está fundado sobre el conocimiento del patrimonio cultural de Occidente.     El fenómeno migratorio plantea un desafío intercultural y pedagógico: el encuentro con la alteridad. La historia cultural de Occidente se caracteriza por la tensión poderosa con la alteridad: de ahí que la filosofía de la educación puede ofrecer sugerencias, sobre todo el concepto de persona y el reconocimiento de la singularidad humana como vectores de dignidad por el ser humano. El hombre y la mujer, en cuanto personas, tienen una inalienable dignidad que se hace consciente a través de la educación. En particular, la educación intercultural desarrolla un tipo de comunicación que tiene su fundamento en la dignidad de la persona, es decir en un conocimiento del ámbito de la filosofía de la educación, que está fundado sobre el conocimiento del patrimonio cultural de Occidente.

18 enero 2013

La elaboración de esta contribución tuvo su origen en la lectura de unas páginas sobre Educación para la Paz de José Antonio Ibáñez-Martín, las cuales me han movido a analizar la Pedagogía para la Paz producida en el siglo pasado; en particular la elaborada por el Personalismo italiano, el cual se sitúa en una perspectiva antropológica análoga a aquella en la que se sitúa el propio profesor Ibáñez-Martín. Por lo tanto, esta contribución se articula en tres partes. En la primera, a modo de introducción, se mencionan algunos pedagogos del siglo XX que han tratado ésta temática; en la segunda, se analizan las propuestas elaboradas por la pedagogía del personalismo italiano; y por último, la tercera parte, se dedica a reflexionar sobre el pensamiento de José Antonio Ibáñez- Martín en torno a la Educación para la Paz. Al final, son presentadas algunas consideraciones conclusivas y una propuesta de re-comprensión del significado de la paz. El discurso termina con una invitación al compromiso para promover mediante la educación la capacidad y la voluntad de construir la gran familia humana «fundada sobre la verdad, la justicia, la libertad y el amor».

8 junio 2007

En este artículo se exponen los resultados de una investigación sobre el origen, la preparación y la elaboración del voluminoso Tratado de Educación Personalizada, dirigido por Víctor García Hoz, así como sobre las contribuciones más fundamentales del Tratado al campo de la teoría y la práctica educativas.
Publicado en España, abordamos los enfoques doctrinal y práctico que justifican el lugar que ocupa este Tratado, de treinta y tres volúmenes, en el marco de la bibliografía pedagógica existente.
Entre las contribuciones más significativas del Tratado, cabe mencionar: el concepto de “educación personalizada”, por encima de limitaciones individualistas; el principio pedagógico de “la diferencia y la complementariedad”; la construcción de un “Mapa de la educación personalizada”; o logros innovadores educativos como el Sistema de Objetivos Fundamentales de la Educación, el Sistema para la Obra Bien Hecha o la creación de un ambiente educativo personalizado.

30 septiembre 2006

Se realiza un análisis conceptual del complejo constructo madurez personal, que se propone como competencia. La madurez se reflejaría en un yo competente, como estructura de orden superior, incardinada en la personalidad del sujeto. Así entendida, desde una perspectiva cognitiva, la madurez deviene en determinante de competencia generalizada del sujeto. Como constructo de referencia para la teoría de la educación, planteamos sus posibilismos pedagógicos. Estos se centran primordialmente en las aportaciones, desde el ángulo educativo, a la vertebración de un amplio enfoque optimizador del ciclo vital del ser humano. El enfoque formativo de las competencias se amplía y enriquece con las propuestas pedagógicas derivadas del constructo científico madurez personal (competencia).

 

Descriptores: competencias, madurez, persona, desarrollo personal, teoría de la educación.

30 noviembre 2005

El tema de los valores y la integridad de los mismos en el desarrollo de la persona constituyen dos elementos fundamentales de cualquier sistema educativo de calidad. El presente artículo, partiendo de un concepto de persona, cuyo análisis nos permite constatar un conjunto de valores nacidos de cada una de sus dimensiones, y cuyo desarrollo nos conduce hacia la meta de la educación integral. El conjunto de valores nacidos de la misma naturaleza del ser humano es el siguiente: de este animal dotado de razón y afecto surgen los valores corporales, intelectuales y afectivos; de la singularidad humana nacen los valores individuales, liberadores, morales y volitivos; y de la apertura surgen los valores sociales, ecológicos, instrumentales, estéticos, religiosos, espaciales y temporales.

 

Descriptores: Valores, Modelo, Educación integral, Persona.