ética

2 septiembre 2019

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han cambiado indudablemente nuestro mundo y la forma en la que lo habitamos. Hoy en día, estamos más y mejor informados, ya que tenemos múltiples canales para entrar en contacto con otros al momento. Ahora bien, está facilidad para informarnos y comunicarnos ha hecho que nuestra atención sea constantemente reclamada, hasta el punto de que acaba perdida o sobrepasada. Siguiendo una metodología de análisis documental y, por tanto, a partir del análisis crítico de textos, este artículo busca dar respuesta pedagógica a una atención que debería no verse colapsada. Para ello, en primer lugar, describiremos el contexto de interconexión actual, mostrando hasta qué punto tiene ventajas, pero también inconvenientes, que señalan directamente al concepto de atención. En segundo lugar, analizaremos este concepto desde un punto de vista pedagógico. Esto nos conducirá, por un lado, a la psicología y, por otro, a la filosofía. Mostraremos que la pedagogía se ha centrado únicamente en la perspectiva psicológica cuando el punto de vista filosófico es igualmente esencial para la educación. Finalmente, llegaremos a la necesidad de una pedagogía de la atención para el siglo xxi que recupere la concepción que aporta la filosofía y que nunca debería haber sido olvidada.

 


Cómo citar este artículo: Sánchez Rojo, A. (2019). Pedagogía de la atención para el siglo xxi: más allá de una perspectiva psicológica | Pedagogy of attention for the twenty-first century: beyond a psychological perspective. Revista Española de Pedagogía, 77 (274), 421-436. doi: https://doi.org/10.22550/REP77-3-2019-02

5 abril 2017

El autor, tras analizar el concepto y el ámbito propio de la educación moral en la educación integral del hombre, destaca las dimensiones especulativas, aprehensiva o de captación de valores éticos, que es propia de aquella educación, así como la dimensión volitiva o de inclinación libre y consecuente de la voluntad a aquellos contenidos reflexivos o razonablemente aprendidos. La especificidad de la educación moral evidencia la irreductibilidad de esta educación a tres ámbitos próximos o conexos, con los que en la actualidad suele identificársela: la educación moral como mera educación cívico-social (aculturación y socialización del individuo); la educación moral como «saber especulativo» de «lo moral» y la educación moral como simple técnica de «higiene mental» («psicologismo ético»). Finalmente, plantea el problema de las relaciones de la educación moral con los comportamientos cívico-políticos de los ciudadanos en una sociedad democrática, con pluralidad de códigos morales (proponiendo la necesidad de elaborar una «ética civil escolar» común), así como los peligros, tan frecuentes hoy día, de que aquellos comportamientos ciudadanos se vean sometidos a diversas manifestaciones de manipulación política, que obstruyen o envilecen el conocimiento y la libertad necesarios en la educación moral.

 

Autores:

Rogelio Medina Rubio. Universidad de Oviedo.

9 enero 2015

El artículo pretende rehabilitar el ocio como uno de los ejes fundamentales en el diseño de la política educativa. Mediante el análisis epistémico y longitudinal de la reflexión sobre el ocio, se intenta mostrar cómo emergen criterios y pautas de acción para afrontar los retos educativos. Objetivo que reviste una especialísima urgencia por cuanto las sociedades democráticas necesitan, tal vez más que en ninguna otra época anterior, educar a sus miembros como ciudadanos libres, capaces de participar en las deliberaciones y decisiones políticas.

La tesis central cobra sentido cuando se produce la primera gran síntesis entre política, educación y ocio en la filosofía clásica y en especial en la obra de Aristóteles, experimentando distintos giros epistémicos y semánticos, hasta los planteamientos actuales de Russell y Nussbaum que apuntan a la dimensión del ocio como garantía de la racionalidad práctica de la política educativa. Los resultados revalorizan el ocio como skholé y muestran su potencial innovador en el cultivo de la humanidad y en el diseño de una política educativa razonablemente creativa.

10 septiembre 2013

El autor aborda en este trabajo los diferentes enfoques que han orientado, hasta ahora, la educación intercultural. Se analizan las diferencias conceptuales entre multiculturalismo e interculturalismo y su incidencia en las prácticas educativas. Se critica el enfoque culturalista" en la educación intercultural, tan presente en las últimas décadas, y se ofrece un nuevo paradigma, la pedagogía de la alteridad, sustentado en presupuestos éticos distintos a la ética kantiana. La experiencia del otro", diferente étnico o cultural, es contenido indispensable de la educación intercultural. La educación intercultural se resuelve en el reconocimiento y acogida de la persona concreta del otro en toda su realidad.

1 mayo 2013

Presentamos un recorrido en torno a las distintas perspectivas y enfoques que han ido configurando el discurso teórico de la Educación Ambiental. El objetivo de este trabajo es analizar qué elementos siguen teniendo sentido en la sistematización de la Educación Ambiental y cuáles deben ir encontrando cabida, a tenor de las contingencias sociales, culturales y éticas actuales. En base a ello replanteamos el discurso de la Educación Ambiental desde una perspectiva dialógica e interdependiente entre la especie humana, como motor de cambio, y el medio ambiente, como dominio vital del sujeto y del resto de seres vivos. La Educación Ambiental y sus procesos también han de perseguir la cristalización de perspectivas desde las cuales alcanzar el significado y el sentido del sujeto en plena conexión con su mundo de la vida.

2 marzo 2007

Schleiermacher es conocido como un filósofo de carácter religioso para quien la religión se funda en la emoción. Fue contemporáneo de Hegel y, además de filósofo, cabe decir que era un teólogo protestante. Como Hegel, su pensamiento es dialéctico, pero más realista que idealista en su concepción de la naturaleza.

Es uno de los creadores de la hermenéutica. Schleiermacher cree que el mundo está constituido por opuestos que, en modo dialéctico, deben reconciliarse hasta alcanzar el Sumo Bien. Es obligación del ser humano colaborar en este proceso, que es el contenido de la ética. El fin de la educación es enseñar la necesidad de trabajar para reconciliar los opuestos que existen tanto en el mundo como en el mismo proceso educativo, contribuyendo así a alcanzar el Sumo Bien.