conflicto

23 mayo 2012

En los últimos años se han realizado múltiples investigaciones relacionadas con la violencia escolar. La mayoría de ellas lo hacen tratando exclusivamente los aspectos psicosociales y educativos. Han sido objeto de estudio desde sus manifestaciones más leves (las conductas disruptivasen el aula) hasta las más graves (el acoso escolar). Otras, tratando de ofrecer soluciones, se han centrado en la mejora de la convivencia escolar. Sin embargo, faltan de trabajos que aborden los aspectos administrativos y legales del problema. En muchas ocasiones, los centros educativos tienen que adoptar medidas sancionadoras para hacer frente a las conductas contrarias a la convivencia escolar. En estos casos es muy importante que el procedimientono resulte invalidado por defectos de forma o que el centro tenga que asumir una responsabilidad penal o administrativa. Una incorrecta aplicación de las medidas disciplinarias puede ser denunciada en los tribunales ordinarios de justicia y terminar con una sentencia condenatoria para el centro.En este artículo se parte de una revisión del marco legislativo que regula la convivencia escolar y se estudia cómo pueden ser tratadas las conductas gravemente perjudiciales para la convivencia de los centros educativos. La investigación se inició con el análisis documental de los partes disciplinarios y expedientes sancionadores incoados en un Instituto de Educación Secundaria. Sus resultados ponen de manifiesto la existencia de múltiples errores en la tramitación del procedimiento. Posteriormente se aplicó un cuestionario dirigido a los profesores de todos los institutos de la ciudad. Su finalidad era determinar si están capacitados para instruir correctamente un expediente sancionador. El análisis de los datos reveló que están poco preparados para desempeñar esta función. Por último se ofrecen una serie de conclusiones e implicaciones relacionadas con la necesidad de facilitar a los centros un protocolo de actuación y, al mismo tiempo, abordar procesos específicos de formación del profesorado.

10 octubre 2011

La educación en situaciones de emergencia constituye un espacio privilegiado desde el que realizar una pedagogía de la solidaridad. La sucesión de desastres naturales y conflictos bélicos ha propiciado que este nuevo campo de reflexión y acción pedagógica haya sido objeto de una especial atención por parte de la comunidad internacional, sobre todo desde el sistema de Naciones Unidas. En este trabajo se analiza su actualidad y la naturaleza pedagógica de la intervención educativa en situaciones de emergencia desde su compromiso con el derecho a la educación y la dignidad humana.