calidad de la educación

2 septiembre 2020

Sin obviar otras percepciones y representaciones acerca del tiempo, pondremos énfasis en su caracterización como una construcción social y cultural, humana. Las reflexiones sobre su naturaleza y alcance han ocupado a las ciencias desde siempre, como un tiempo de tiempos, alentando un diálogo interdisciplinar al que están convocados todos los saberes. También las ciencias de la educación y, en particular, la pedagogía, asumiendo el desafío que supone educar y educarnos a tiempo como un quehacer cívico en el que debe participar toda la sociedad.

Adoptando el formato de un ensayo en cuya elaboración convergen distintas fuentes documentales, planteamos dos objetivos principales: a) identificar e integrar un amplio conjunto de miradas epistemológicas, teórico-conceptuales, metodológicas y empíricas a las que se remiten los estudios sobre el tiempo; b) afirmar y reivindicar la importancia del tiempo en la investigación educativa y social, en las políticas educativas y en la vida cotidiana de la gente, proyectando sus logros en concepciones y prácticas que extiendan los aprendizajes a todo el ciclo vital.

El tiempo educa y nos educamos en él, por lo que es preciso repensar —pedagógica y socialmente— sus significados en una sociedad abierta las 24 horas, simbólica y materialmente globalizada. La complejidad inherente a los procesos de cambio y transformación social, cultural, tecnológica, económica… nos sitúa ante el reto que supone imaginar una educación sin límites, espaciales y temporales. También obliga a ampliar sus horizontes como un derecho al servicio de los pueblos y del planeta. Así se declara en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y su marco de acción, tratando de garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad, promoviendo oportunidades de aprendizaje permanente para todos. Paradójicamente, en sus metas, enfoques estratégicos, medios de aplicación e indicadores, el tiempo —a diferencia de lo que sucede con el espacio y la comunicación— continúa ausente.


Cómo citar este artículo: Caride, J. A. (2020). Educar y educarnos a tiempo, pedagógica y socialmente | To educate and educate ourselves in time, pedagogially and socially. Revista Española de Pedagogía, 78 (277), 395-413. doi: https://doi.org/10.22550/REP78-3-2020-03

1 septiembre 2017

El objetivo de este estudio es coadyuvar a la toma de conciencia sobre la necesidad de que los directores puedan ejercer un liderazgo pedagógico, especialmente en escuelas situadas en contextos desfavorecidos. Utilizamos una metodología mixta, efectuando una encuesta a una muestra de 282 docentes y entrevistando a 14 directores, de los centros de difícil desempeño de Andalucía Occidental. La mayoría de los directores investigados ejercen buenas prácticas de liderazgo pedagógico, pero sigue preponderando la mal entendida libertad de cátedra y el individualismo en las prácticas docentes. En la supervisión de la enseñanza por parte del director influyen la edad del profesorado y su antigüedad. Se deben dar mayores competencias a los directores y dotar de una formación continua específica a aquellos que dirigen este tipo de centros, que les permita instaurar culturas colaborativas.

 

 

Cómo citar este artículo: Llorent-Bedmar, V., Cobano-Delgado, V., & Navarro-Granados, M. (2017).  Liderazgo Pedagógico y dirección escolar en contextos desfavorecidos | School leadership and school management in underprivileged areas. Revista Española de Pedagogía, 75 (268), 541-564. doi: https://doi.org/10.22550/REP75-3-2017-04

2 abril 2017

En este artículo analizamos la necesidad de una progresiva madurez científica y tecnológica de la Pedagogía para lograr una mejor calidad y exigencia en la Educación. Hacemos hincapié en la necesidad de asignaturas pedagógicas y normativas en la educación de Docentes y Pedagogas, para compensar así la condición desequilibrada real hacia una educación solo en Ciencias de la Educación. Finalmente, recordamos que, sin embargo, debido a la singularidad de la tarea educativa, la Pedagogía (Ciencia tecnológica) siempre necesitará la integración de otros conocimientos acerca de la educación: por ejemplo, el «artesanal», el «phronicus», y el «Philosophicus».

 

Autores:

José Antonio Jordán Sierra. Universidad Autónoma de Barcelona