La prioridad de la filosofía de la educación sobre las disciplinas empíricas en la investigación educativa

Fernando Gil Cantero y David Reyero

El artículo aborda la relación existente entre la investigación educativa de carácter empírico y la filosofía de la educación. Frente al carácter dominante del paradigma empírico los autores analizan las argumentaciones que se cuestionan la primacía de dicha metodología en la actualidad. Podemos agrupar este tipo de argumentaciones en tres categorías. La primera estaría compuesta por argumentos que critican la exclusiva tecnificación empirista de las decisiones políticas. La segunda por argumentos basados en las particularidades de la actividad educativa y, la tercera, por argumentos basados en el carácter relacional de la actividad educativa y el valor del juicio práctico moral.   El texto termina con una reflexión en torno a las contribuciones que la filosofía de la educación puede realizar a los trabajos empíricos. Estas aportaciones pueden agruparse en torno a tres tipos. Primero, aquellas que contribuirán a establecer un juicio epistemológico de dichas investigaciones, segundo, aquellas que ofrecen una visión holística del fenómeno educativo que permita situar los alcances y límites de las mismas y tercero, aquellas que proporcionan modos particulares de articular el pensamiento que colaboren en la clarificación crítica de cuestiones educativas.     El artículo aborda la relación existente entre la investigación educativa de carácter empírico y la filosofía de la educación. Frente al carácter dominante del paradigma empírico los autores analizan las argumentaciones que se cuestionan la primacía de dicha metodología en la actualidad. Podemos agrupar este tipo de argumentaciones en tres categorías. La primera estaría compuesta por argumentos que critican la exclusiva tecnificación empirista de las decisiones políticas. La segunda por argumentos basados en las particularidades de la actividad educativa y, la tercera, por argumentos basados en el carácter relacional de la actividad educativa y el valor del juicio práctico moral. El texto termina con una reflexión en torno a las contribuciones que la filosofía de la educación puede realizar a los trabajos empíricos. Estas aportaciones pueden agruparse en torno a tres tipos. Primero, aquellas que contribuirán a establecer un juicio epistemológico de dichas investigaciones, segundo, aquellas que ofrecen una visión holística del fenómeno educativo que permita situar los alcances y límites de las mismas y tercero, aquellas que proporcionan modos particulares de articular el pensamiento que colaboren en la clarificación crítica de cuestiones educativas.