Convicciones pedagógicas y desarrollo de la personalidad de mujeres y varones

José Antonio Ibáñez-Martín

DOI:

El Tratado de Lisboa de la Unión Europea 2007 incorpora con rango legal la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en la que se exige el respeto, junto a las tradicionales convicciones religiosas y filosóficas, a las convicciones pedagógicas. Este artículo comienza estudiando las cinco sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que tratan acerca de las convicciones: el Caso Kjeldsen, Busk Madsen y Pedersen (1976), el Caso Campbell y Cosans (1982), el Caso Valsamir (1996), el Caso Folgero (2007) y el Caso Hasan y Eylem Zengin (2007). El análisis de esta jurisprudencia permite inducir qué respeto a las convicciones pedagógicas cabe exigir al Estado. A continuación, se aplican estas ideas a dos cuestiones de actualidad.
La primera consiste en estudiar algunos aspectos de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que ha sido introducida recientemente en España, para comprender las causas del importante malestar social que ha provocado, comparando las exigencias europeas sobre el respeto a las convicciones con las decisiones gubernamentales. La segunda estudia el renacer de la enseñanza diferenciada por sexo, entre los 10 y 18 años, mostrando su legalidad según los tratados internacionales y las argumentaciones pedagógicas que señalan sus ventajas, sin afán monopolista, tanto para las chicas como para los chicos, y las consecuencias que ello debe tener para una política de la educación que desee facilitar el desarrollo de la personalidad de las jóvenes generaciones.

 

Descriptores: Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Respeto a las convicciones pedagógicas, Educación para la Ciudadanía, Enseñanza diferenciada por sexo, Política de la Educación.

Datos recogidos por PlumX Metrics.

Este artículo se ha leído en esta web: 1424 veces