"Teatro para el pueblo" y educación popular en la Segunda República: ¿Un "dirigismo para la libertad"?

Juan Manuel Fernández Soria

El "teatro para el pueblo" —que se caracteriza por ser aprofesional y ajeno a la estructura económica del teatro y por llevar desde la élite inte¬lectual hacia el pueblo un bien cultural— protagoniza este tra¬bajo. Tras argumentar la función educadora del teatro, con espe¬cial re¬fe¬rencia a la Segunda República, se examinan dos tipos de "teatro para el pueblo": el Teatro de las Misiones Pedagógicas y el Teatro Universitario de «La Barraca» y «El Búho», ads¬critos a la F.U.E. de Madrid y de Valencia res¬pecti¬vamente.
En uno y otro caso se muestra cómo su finali¬dad no con¬siste sólo en llevar diversión y cultura a un público nuevo —más popular—, sino que contempla también, aunque de manera más ex¬plícita en el Teatro Universitario, la concienciación so¬cial y política de ese público que le im¬pulse hacia el protagonismo al que está llamado. Ni el teatro de las Misiones es una obra de caridad cultural, ni el Teatro Universitario es una experiencia sin pretensiones emprendida por estu¬diantes bulliciosos y despreocupados. Al estar ambos ensayos escénicos amparados por el poder, ejer¬cen un claro dirigismo ideológico y cultural —que es más noto¬rio, ob¬viamente, du¬rante los años de la Guerra Civil—, pero, al contemplar metas de emancipación social y personal, su actuación se convierte, en cierto sen¬tido, en un "dirigismo para la libertad"