Una alternativa para la educación popular en la España del siglo XVIII: el método uniforme del padre Felipe Scio

Javier Laspalas Pérez

Dentro del rico panorama de la educación española en la época ilustrada, brilla con luz propia el proyecto y la acción educativa de las Escuelas Pías, cuyos maestros constituyen la avanzadilla -tanto en lo relativo a la calidad de educación como en el terreno metodológico de los que trabajan en la educación popular.

La orden calasancia, empeñada desde sus orígenes en la renovación y en la mejora de sus procedimientos de enseñanza, dentro siempre de una estricta fidelidad al espíritu de San José de Calasanz, alcanza en nuestro país en la segunda mitad del siglo XVIII un momento de gran esplendor, cuando, amparada por el favor de la Corona, se expande por toda la nación y, al mismo tiempo, establece con precisión y coherencia un programa educativo destinado a pervivir durante buena parte del siglo XIX. Uno de los documentos de más alcance en los que queda plasmado dicho modelo de educación es el Método uniforme para las escuelas (1780), cuya elaboración y redacción fue supervisada por el padre Felipe Scio (1738-1796), siendo superior de la orden en la provincia de Castilla.