Vol. LXXVII (2019) - Nº. 272 Una visita a la hemeroteca

La tutoría entre iguales (TI), o tutoría entre pares, es un método de aprendizaje cooperativo basado en la creación de parejas de alumnos que asumen una relación de ayuda asimétrica, planificada y sistemática; uno de ellos actúa como tutor (enseñante) y otro como tutorado (aprendiz). Aunque es posible clasificar la TI en función de diferentes criterios, como el contenido curricular, el lugar, el tiempo, las características del tutor y el tutorado o los objetivos, los dos aspectos diferenciales más significativos son: la continuidad del rol (fijo o recíproco) y las edades o el nivel educativo (el tutor y el tutorado de edades o cursos similares o diferentes).

 

Una de las principales ventajas de esta relación, es la oportunidad del aprendizaje en las dimensiones cognitiva, metacognitiva y psicoafectiva, tanto para el que actúa de tutor como para el tutorado. Por esta razón, este ámbito de estudio ha despertado un enorme interés en los últimos años y en algunas escuelas se está convirtiendo en la práctica habitual de actuar, como mecanismo de atención a la diversidad que promueve el apoyo y rentabiliza las diferencias de nivel de competencia curricular entre los alumnos de una misma aula.

 

Para esta «Visita a la hemeroteca» se han seleccionado tres trabajos que permiten ofrecer una panorámica exhaustiva y actualizada sobre esta temática. El primero de ellos (Bowman-Perrott, DeMarín, Mahadevan y Etchells, 2016), constituye una revisión sistemática en la que se analizan los beneficios que produce la TI a nivel académico, social y lingüístico. En segundo lugar, se introduce el riguroso estudio metaanalítico llevado a cabo por Leung (2015), en el que se evalúa la efectividad de la TI en la mejora del rendimiento académico de los estudiantes. Por último, el artículo de Topping (2015) persigue conceptualizar la TI y destacar su importancia, a través del análisis de los resultados de una selección de investigaciones relevantes y novedosas en este campo.

 

Bowman-Perrott. L., DeMarín, S., Mahadevan, L. y Etchells, M. (2016).

Assessing the Academic, Social, and Language Production Outcomes of English Language Learners Engaged in Peer Tutoring: A Systematic Review.

Education and Treatment of Children, 39 (3) 359-388.


 

Esta revisión sistemática tiene como principal propósito sintetizar los hallazgos de las investigaciones que han profundizado en los beneficios que aporta la TI sobre el nivel académico, social y lingüístico en estudiantes de lengua inglesa.

 

La muestra de este trabajo está compuesta por 17 estudios que, en total, hacen referencia a 807 sujetos desde la etapa educativa de Educación Infantil hasta Secundaria y, entre los cuales, se encuentran 363 estudiantes de lengua inglesa. Estos estudios seleccionados se codificaron en función de diferentes variables vinculadas a los estudiantes (edad, etnia, género, nivel de idiomas, repetición de curso, discapacidad,

etc.) y a los profesores (edad, etnia, género, titulación, etc.). Respecto a la variable modelo de intervención, esta se codificó en función de la duración, intensidad, número de sesiones, uso de recompensas, fidelidad, acuerdo entre observadores y validez social.

 

La estimación del tamaño del efecto se llevó a cabo a partir del cálculo de la d de Cohen para los estudios de diseño de grupo y el estadístico Tau-U para los diseños de sujeto único.

 

Los resultados evidencian que la puesta en práctica de la TI estimula en los estudiantes, con y sin discapacidad, el desarrollo del dominio de la competencia lingüística, observándose importantes avances tanto a nivel académico como social.

 

Los autores destacan la facilidad y la flexibilidad de su aplicación en las aulas, así como la necesidad de estar incorporada en la formación inicial y continua del profesorado.

 

Leung, K. C. (2015).

Preliminary Empirical Model of Crucial Determinants of Best Practice for Peer Tutoring on Academic Achievement.

Journal of Educational Psychology, 107 (2), 558-579.


 

El artículo de Leung (2015) es un completo y exhaustivo estudio meta-analítico, en el que se incluyen 72 estudios publicados antes de 2012 dirigidos a determinar el efecto de la TI sobre la mejora del rendimiento académico de los estudiantes desde la etapa educativa de Educación Infantil hasta la universidad.

 

Los resultados del presente estudio muestran un tamaño del efecto mayor en estudiantes de Educación Secundaria (d=0,52) y de universidad (d=0,43), en relación con los que pertenecen a la etapa de Educación Primaria (d=0,34) y Educación Infantil (d=0,25).

 

Asimismo, revelan que la tutoría estructurada y la adopción de parejas del mismo sexo, son moderadores significativos del tamaño del efecto. Como consecuencia de lo anterior, el autor establece un conjunto de elementos cruciales para la práctica de la TI, como son: el uso de recompensas tangibles, lano formación de equipos competidores y la participación de los padres. Desde un punto de vista práctico, en este trabajo se pone de manifiesto cómo la TI es una estrategia que debería estar presente en las instituciones educativas, debido a que está estrechamente asociado con beneficios particulares para el logro académico de los estudiantes y que, por tanto, debe formar parte de la capacitación de los maestros.

 

Topping, K. (2015).

Peer tutoring: old method, new developments.

Infancia y Aprendizaje, 38 (1), 1-29.


 

El principal objetivo de este trabajo es presentar una panorámica actualizada de la TI. Para ello, se lleva a cabo un estudio pormenorizado del concepto, analizando su definición, tipología, métodos y efectos de la misma. Con gran rigor, dentro del modelo teórico propuesto, diferencia 13 variables organizativas en torno a las que se dispone la TI, tales como: el contenido curricular, los patrones de contacto (número de tutores y tutorados), entre instituciones (por ejemplo, cuando estudiantes universitarios son tutores en escuelas de primaria) o solo dentro de la misma, el nivel de estudios de los tutores y tutorados, el nivel de habilidad, la continuidad de roles, el tiempo, la localización, las características del tutor y tutorados, los objetivos, la voluntariedad u obligatoriedad y los posibles incentivos extrínsecos o intrínsecos.

 

Del mismo modo, este modelo resalta la funcionalidad de diferentes aspectos estructurales que conlleva este tipo de tutoría tales como la necesidad de elaborar planes y objetivos, la individualización del aprendizaje y la inmediatez de la respuesta, así como el entusiasmo y la variedad en la interacción didáctica.

 

Finalmente, el autor examina los resultados de algunas de las investigaciones e innovaciones más relevantes en relación a este ámbito de estudio, y destaca cómo la TI se ha extendido a prácticamente todas las asignaturas del currículo escolar, la enorme diversidad de contextos donde se aplica, el énfasis cada vez mayor en los beneficios que obtienen los propios tutores o la contribución al fomento del desarrollo personal y social de los estudiantes.

 

Ana González-Benito