Resumen del artículo: De la percepción a los usos del tiempo: perspectiva temporal y procrastinación de adultos en España

Dra. Nuria CODINA. Profesora Titular. Universitat de Barcelona (ncodina@ub.edu).
Dr. Rafael VALENZUELA. Profesor Asociado. Universitat de Barcelona (rvalenzuela@ub.edu).
Dr. José Vicente PESTANA. Profesor Agregado. Universitat de Barcelona (jvpestana@ub.edu).

 

Artículo completo: https://doi.org/10.22550/REP78-3-2020-04

 

Las ciencias del comportamiento han investigado desde diferentes perspectivas la relación entre el dominio o control del tiempo y el desarrollo humano; perfilándose, en las últimas décadas, dos manifestaciones actitudinales altamente implicadas en dicho desarrollo: las orientaciones temporales y la procrastinación. La primera de ellas,  es entendida como la tendencia diferencial del sujeto a estar centrado en el pasado, presente o futuro, un proceso situado en el origen del comportamiento individual y social, que codifica, organiza y recuerda experiencias vividas y construye nuevas metas, expectativas y escenarios futuros, de este modo se entiende que la perspectiva temporal de las personas está integrada por cinco dimensiones —pasado negativo, pasado positivo, presente hedonista, presente fatalista, y  futuro— que tienen un protagonismo desigual en la dinámica de la perspectiva temporal de las personas y configuran actitudes temporales que pueden inhibir o favorecer el desarrollo de la persona. La segunda, la procrastinación, como problema de dominio o control del tiempo respecto al hábito demorar el inicio y/o la finalización de actividad que se tenía la intención de realizar, se expresa a través de comportamientos — dilatorios, indecisiones, falta de puntualidad, y falta de planificación, en ámbitos que van desde el académico al laboral, pasando por el familiar, social o recreativo y —cuando deviene en hábito, comporta serios problemas personales, interpersonales y sociales. Respecto a estos procesos abunda la literatura; sin embargo, pocos trabajos aportan datos relativos a la relación entre ambas actitudes y aspectos de la vida cotidiana —datos que pueden poner en sobre aviso opciones para regular dichas actitudes. En esta investigación se analizan la perspectiva temporal y la procrastinación en relación con la edad, las características temporales del trabajo y las condiciones de cohabitación (con quién se vive). Participaron 720 adultos (390 hombres y 330 mujeres) con edades comprendidas entre 18 y 64 años (M = 40,44; DT = 9,80). Los instrumentos utilizados fueron un cuestionario ad hoc de datos sociodemográficos y dos escalas validadas para población española: el Inventario de Perspectiva Temporal de Zimbardo y el instrumento de procrastinación que integra la General Procrastination Scale, el Decisional Procrastination Questionnaire y el Adult Inventory of Procrastination.

 

Los resultados muestran una perspectiva temporal no equilibrada en el conjunto de la muestra, al tiempo que se advierte un puntaje alto en dos perspectivas funcionales (pasado positivo y futuro) y bajo en una de disfuncional (presente fatalista). Por lo que se refiere a los jóvenes trabajadores, se observan puntajes altos en dos perspectivas disfuncionales (pasado negativo y presente fatalista) y la funcional de presente hedonista, sin destacar la perspectiva de futuro, lo que sugiere que temen el futuro incierto y prefieren vivir el presente. Respecto a la situación de cohabitación —una perspectiva de trabajo que no cuenta con estudios previos)— se advierte que las personas que viven solas puntúan alto en presente fatalista y bajo en futuro, lo que invita a reflexionar sobre la importancia de la convivencia. Esta invitación se reafirma cuando se observa cómo afecta a las perspectivas temporales el rol integeneracional que se desempeña en la familia, de manera que  se pone de manifiesto que vivir con hijos se relaciona con puntuaciones bajas en las perspectivas de presente, vivir con los padres, con puntuaciones altas en pasado negativo y presente hedonista y vivir con personas a cargo con mayores puntuaciones en la perspectiva de presente fatalista. Respecto a las características temporales del trabajo se ha encontrado que, si la jornada de trabajo tiene una estructura horaria rígida, se puntúa alto en la perspectiva de presente fatalista e invertir más 60 minutos de desplazamiento para ir al trabajo o alargar jornada de trabajo se relaciona con un puntaje más alto en la perspectiva de presente hedonista; resultados que sugieren que la flexibilidad de la jornada de trabajo y el tiempo de desplazamiento podrían llegar a  constituir una fuente de bienestar, calidad de vida o ambos.

 

Por su parte, la procrastinación es un problema que se observa con respecto a la indecisión y dilación. Cuando se valora la procrastinación por franjas de edad, se descubre que los jóvenes de 18 a 29 años puntúan significativamente alto en casi todos los factores de procrastinación (a excepción de la indecisión). En consecuencia, entre las personas trabajadoras —que no universitarios— quienes suelen procrastinar más son los jóvenes. Esta constatación respecto a los jóvenes trabajadores procrastinadores pone sobre aviso la necesidad de investigar con detalle el colectivo de jóvenes trabajadores. Respecto a las condiciones de convivencia y procrastinación, se ha encontrado que quienes viven solos planifican menos; en este sentido, parece que la no necesidad de coordinación con otros hace descuidar este aspecto de gestión del tiempo —quienes viven solos también tienen menos perspectiva de futuro. Por el contrario, quienes viven en pareja puntúan más alto en planificación. Otro dato de interés es valorar las tendencias procrastinadoras entre quienes viven con los hijos; en este caso, son bajas las puntuaciones de comportamientos dilatorios, indecisión y llegadas tarde; resultados que parecen responder al rol de la persona que cuida, educa y protege a sus descendientes. Así, en las intervenciones orientadas a favorecer el control o dominio del tiempo —contraviniendo los efectos de la procrastinación— también es importante atender a las circunstancias de cohabitación.

 

Este trabajo pone de relieve cómo las condiciones de convivencia y ciertas características temporales del trabajo están asociadas al perfil de perspectivas temporales, así como las tendencias procrastinadoras. Estos hallazgos, pues, dan a conocer condiciones laborales y de cohabitación —sobre las que los agentes de intervención pueden incidir— que se relacionan positiva y negativamente con manifestaciones actitudinales hacia el tiempo, constituyendo evidencias respecto a variables específicas de la cotidianidad sobre las cuales se puede intervenir con el objetivo de facilitar el desarrollo de personas con potencial para dominar o controlar el tiempo.

 


 

Cómo citar este artículo: Codina, N., Valenzuela, R., Pestana, J. V. (2020). De la percepción a los usos del tiempo: perspectiva temporal y procrastinación de adultos en España | From the perception to the uses of time: Time perspective and procrastination among adults in Spain. Revista Española de Pedagogía, 78 (277), 435-456. https://doi.org/10.22550/REP78-3-2020-04