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López-Barajas Zayas, E. (Coord.) (2009). El paradigma de la Educación Continua. Reto del siglo XXI. (Madrid, Narcea). 171 pp.
La preocupación en las sociedades avanzadas, que es innegable en los últimos años, se refiere a la necesidad de la educación continua de las personas. Sin lugar a dudas, son numerosos y variados los estudios publicados que abordan su repercusión personal, profesional y social. De hecho la sociedad del conocimiento demanda este proceso de educación continua como inversión en capital humano y social y principio activo de la economía que contribuya a la inclusión social de las personas. En este contexto el libro que aquí presentamos nos ofrece una panorámica sobre un amplio abanico de temáticas de máximo interés y actualidad para la educación entendida en este sentido como el conocimiento docente y discente de aquellas habilidades necesarias para un desarrollo personal, profesional y social permanente. Los grandes temas planteados, de forma interdisciplinar, en esta obra son la antropología, la epistemología, los diseños de programas innovadores en educación permanente, el desarrollo de competencias, los nuevos contextos para el desarrollo de la educación continua, la globalización, el desarrollo local y la naturaleza de la innovación en educación.
Los seis capítulos que conforman el libro están organizados por temas. Cada uno de ellos está precedido de un guión que facilita su lectura, en los que cada uno de los diferentes autores nos ofrece una clarificadora revisión sobre la educación continua, mostrando los elementos que la definen y que son de gran relevancia e interés para todas aquellas personas que quieren profundizar en dicho ámbito del conocimiento.
El libro comienza con una presentación del coordinador del mismo, el profesor López-Barajas Zayas, en la que nos plantea que junto con la finalidad explicativa de los hechos educativos y la propuesta idealista de comprensión interpretativa de los fenómenos educativos, deben sumarse a dichas notas heurísticas, la propuesta derivada de la intuición intelectual, propia del método lógico reflexivo.
Desde una perspectiva antropológica y epistemológica en el primer capítulo, Antropología, epistemología e innovación en educación permanente, se analiza la necesidad de establecer y/o descubrir el conocimiento esencial de la educación y del proceso de aprendizaje cómo una de las condiciones de nuestro saber que más se ha visto “reducida” por los cambios vertiginosos que nos están tocando vivir. Se reflexiona sobre la necesidad de recuperar la confianza en la intuición empírica e intelectual de la inteligencia del ser humano para hacer frente al escepticismo e inseguridad sobre el valor real del conocimiento antropológico. Las respuestas ofrecidas desde la historia del pensamiento no han estado exentas de controversias y contradicciones derivadas de las bases teóricas y metodológicas de la tradición moderna y de las discusiones entre empiristas y racionalistas y los procesos posteriores de las distintas posturas del positivismo e idealismo. Por lo que se realiza una reflexión crítica de los distintos paradigmas científicos o idealistas.
La pretensión del segundo capítulo, El diseño de programas innovadores de educación permanente, es abordar cómo la formación en las sociedades avanzadas no puede ser exclusivamente competitiva y tecnológica, haciendo una crítica reflexiva y constructiva al relativismo gnoseológico, cultural y moral. El diseño de programas según el profesor López-Barajas deberá superar el reduccionismo propio del pensamiento crítico, es decir la dialéctica moderna, que considera la lucha de los contrarios, como motor exclusivo del progreso humano y social. La metodología del diseño de programas que se propone a los educadores y los formadores es que deberán enseñar, no sólo criterios técnicos, sino también las nociones éticas para mejorar la dinámica de las relaciones y evitar los conflictos entre las personas y en las organizaciones más allá de las corrientes ideológicas de cada momento.
Por último se exponen una serie de pasos o secuencias necesarias para el diseño de un programa de educación permanente para la innovación, teniendo en cuenta las dimensiones o los aspectos que deben de estar presentes en la estructura de un programa de educación permanente, y la programación del proceso de formación que se concreta y orienta hacia la calidad de los procesos de aprendizaje y la finalidad evaluativa del programa de educación permanente.
En el tercer capítulo, Desarrollo de competencias y acreditación, se insiste en que cada día se hace más patente la creciente importancia de la educación continua y la formación en el desarrollo de las competencias como una pieza clave en nuestros días y como elemento esencial para la adquisición, el desarrollo, la mejora y actualización de las competencias cuyo propósito será evitar el riesgo de exclusión social de las personas, y poder sobrevivir en una economía de mercado y en un entorno en constantes transformaciones culturales, económicas, profesionales, sociales y tecnológicas. De hecho las competencias se han convertido en el núcleo de los aprendizajes en cualquier ontexto, abarcando elementos cognitivos y aspectos funcionales. La capacidad para aplicar las competencias, la formación continua y la acreditación de esos conocimientos son claves para el desarrollo personal, laboral y social de las personas.
Se plantea cómo a nivel europeo una de las estrategias para dar respuesta al fenómeno de la globalización es la mejora de la calidad de la formación continua mediante la búsqueda de políticas e iniciativas de aprendizaje consensuadas, flexibles y abiertas que potencien la competitividad, la cohesión y la inclusión social.
Para lo cual se han creado instrumentos que faciliten la transferencia de las políticas educativas de los países de la Unión Europea a través de la evaluación de las competencias favoreciendo así la transparencia de las competencias.
Un aspecto a destacar del contenido de este capítulo es la breve reflexión que se plantea sobre la acreditación como elemento de reconocimiento y de desarrollo continuo de las competencias de las personas que se constituye en un elemento fundamental para dar respuesta a las demandas de las personas y de las organizaciones en una sociedad en permanente proceso de cambio e innovación.
El siguiente capítulo, Nuevos contextos formativos para el desarrollo de la educación permanente, permite al lector en el momento actual acercarse a los nuevos procesos de mejora de la sociedad moderna entre los que destacan la tendencia a la globalización de los procesos formativos que favorece la adquisición de competencias para la creación de una sociedad activa y participativa, y la formación ciudadana con énfasis en los derechos humanos, el respeto al medio ambiente, desarrollo sostenible y la educación para la salud que nos preparan para la convivencia, en el respeto y la democracia. Aunque se insiste en que la educación permanente se constituye en un medio de perfeccionamiento y progreso de las personas a nivel personal, profesional y social en los diferentes ámbitos educativos formales, no formales e informales.
No obstante, a lo largo del capítulo se aborda y reflexiona fundamentalmente la educación no formal como un instrumento de creciente interés en el proceso de aprendizaje a lo largo de la vida, por lo que se examinan los ámbitos de intervención de la educación permanente en contextos de educación no formal más significativos en la actualidad.
De modo que se enumeran y estudian los escenarios educativos que se sitúan más allá de las propias aulas de enseñanza formal como son: la educación de adultos, la educación ambiental, la educación del ocio y el tiempo libre, la animación sociocultural, la educación para la ciudadanía y la formación en el mundo del trabajo y las posibilidades que plantean las TIC como recurso de aprendizaje y que tienen un carácter innovador para la consecución de una enseñanza de calidad mediante el aprendizaje y manejo de las metodologías utilizadas en la educación a través de las tecnologías.
El capítulo quinto sobre Globalización, desarrollo local y educación permanente nos aproxima a la globalización entendida como un proceso de cambio acelerado motivado por la incorporación de las tecnologías de la información y comunicación en nuestra vida, que se deja sentir en el ámbito de políticas de empleo y de aperturas de mercado. Se ofrece una panorámica de las repercusiones positivas y negativas de cómo la globalización afecta al mundo del trabajo, la formación y el desempleo, de modo que se presenta una reflexión y crítica al proceso de la globalización no sólo como conducente al fomento del bienestar económico, la apertura al mercado laboral y al desarrollo del empleo, sino como un elemento para el logro de un equilibrio entre las actividades y relaciones humanas que permitan rentabilizar la riqueza de la expresión cultural y, en definitiva, que lleven a la unidad del mundo. Se insiste a lo largo del capítulo que el fenómeno de la globalización varía de una sociedad a otra según sea su nivel de desarrollo o subdesarrollo, lo que hace que los contrastes sean cada vez mayores en los aspectos sociales, culturales y económicos. Otro de los epígrafes hace referencia a la educación permanente como responsable de la formación de las personas y la necesidad de que la formación y el empleo sean conjuntamente uno de los ejes sobre los que se debe sustentar cualquier sistema educativo para que las acciones socio-laborales sean lo más armónicas y efectivas posibles.
Este capítulo finaliza con un análisis del desarrollo local que permita lograr una economía más dinámica y competitiva mediante la creación de redes de conocimientos, de métodos de aprendizaje y de servicios en todos los ámbitos que compartan un proyecto común a través de un sistema sistemático y planificado, que se plasman en lo que se denomina Enfoque del Marco Lógico.
Por último, el último capítulo La naturaleza de la innovación en la educación permanente está dedicado a analizar el papel relevante de la educación permanente entendida en esta sociedad globalizada como un derecho de las personas que contribuye al bienestar a nivel individual y social, al fomento de la igualdad de oportunidades mediante la inclusión social y como uno de los ejes fundamentales para la creación de la ciudadanía activa, participativa y crítica mediante la creación de contextos formativos innovadores y creativos. Se resaltan algunas de las perspectivas emergentes dentro del ámbito de la educación permanente. También se señala que la alfabetización tecnológica surge como una necesidad de la sociedad que garantice que las personas se adecuen lo mejor preparadas ante los cambios económicos, culturales, sociales, comunicativos y laborales, etc.
En este capítulo se nos plantea cómo la incorporación de las nuevas tecnologías en nuestras vidas está cambiando nuestras formas de relacionarnos, de convivir y de trabajar con aspectos de carácter positivo y negativos para el desarrollo cultural, económico, educativo y social de la sociedad y cómo estas ofrecen oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida.
También se dedica un epígrafe sobre la importancia que tiene la educación permanente desde el contexto de la Unión Europea y cómo desde distintos organismos de la Unión Europea se insiste en que la educación a lo largo de la vida es una prioridad de las políticas educativas para fomentar la adquisición y actualización de conocimientos, destrezas y aptitudes que permitan una mejor capacitación de las personas ante las demandas de la sociedad globalizada en la que nos encontramos inmersos.
Tras la lectura de esta obra cabe destacar que un denominador común y que está presente en todos los capítulos es que la educación continua es un derecho de todas las personas para evitar la exclusión social, contribuir a su bienestar individual y social, invertir en capital humano y social. Todo ello va a permitir que las personas consigan una mejor adaptación a los cambios sociales, económicos, culturales y tecnológicos, sin olvidar los valores sustantivos y esenciales propios de la condición humana universal, que todos debemos respetar: la solidaridad, la libertad, la fraternidad, la participación y la justicia social, entre otros. A modo de conclusión final, se trata de un libro bien organizado, tanto en su estructura como en el contenido, de hecho, uno de los aciertos de la obra a medida que se avanza en su lectura es la coherencia entre sus capítulos, que pueden ser leídos en el orden que sea del interés del lector.
Nos encontramos, por tanto, considerando la importancia y actualidad de los temas tratados, así como el rigor científico con el que han sido examinados, ante una obra a la que merece la pena acercarse por su enfoque novedoso. Es, por tanto, una publicación de calidad, actualidad, utilidad y de referencia recomendable e imprescindible para formadores, profesionales, intelectuales, investigadores, y por supuesto, personas interesadas o que trabajan en el ámbito de la educación continua, en la que encontrarán los referentes básicos para enriquecer sus perspectivas y áreas para la reflexión acerca de esta temática y derivar en excelentes interrogantes sobre la educación continua como reto de la sociedad del siglo XXI. Mª del Carmen Ortega Navas
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