rep. Revista Española de Pedagogía

 
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Reseñas Nº 249, mayo-agosto 2011 Sociología de las instituciones. Bases sociales y culturales de la conducta
Sociología de las instituciones. Bases sociales y culturales de la conducta PDF Imprimir E-mail

Álvarez-Uría, F. y Varela, J. (2009).
Sociología de las instituciones. Bases sociales y culturales de la conducta.
(Madrid, Morata). 237 pp.

La estructura social de las sociedades modernas tiene un nivel de complejidad muy superior a los modelos anteriores. La forma de vivir que hoy tenemos no la hemos elegido, sino que nos viene dada por circunstancias ajenas, previamente establecidas, dadas y heredadas, en síntesis apretada de la cita que abre el libro.

Para Chomsky, el actual orden socioeconómico es el resultado de decisiones humanas en instituciones humanas. Su estudio establece a veces una oposición entre el individuo y la sociedad, según Norbert Elias. Las escuelas como instituciones de socialización primaria pueden ser observatorios de la sociedad, pero también ámbitos de intervención en la misma.

El libro que comentamos está dividido en tres partes: la primera referida a las instituciones de socialización primaria, familia, escuela y grupos de iguales; la segunda a las instituciones de resocialización, médico-enfermo, psiquiatría y cárceles; la tercera referida a las instituciones de socialización secundaria: el trabajo, la opinión pública y la sociología política.

El estudio de la familia como institución en cambio o en crisis, como se ha señalado, muestra la gran variedad de propuestas de familia en los diferentes tipos de sociedades y en sus respectivos desarrollos. Se revisa la concepción de la familia en los sociólogos clásicos como Engels y Durkheim, para luego analizarla en tres científicos sociales: Donzelot, Lasch y Bauman. Cada grupo ideológico defiende su concepción de familia: los conservadores la familia tradicional, como garantía de transmisión de la propiedad y dique contra las intervenciones del Estado; los socialistas y libertarios defienden las uniones libres y la abolición de la familia basada en el matrimonio indisoluble, pretendiendo socializar también el cuidado de los hijos y la propiedad privada.

A partir de los años setenta del s. XX se produjo la crisis del funcionalismo norteamericano y del marxismo soviético, las dos grandes ideologías y aparece la sociología de género. Los women studies de los ochenta continuaron con la expansión por parte de mujeres historiadoras, profesoras, y algunos varones que hoy son referentes obligados: Bourdieu, Giddens y Elías, para finalizar con propuestas feministas sobre el género, entendido como sexo social. Se muestra cómo se socializan de forma diferente los sexos y para Belloti esta socialización explica la dominación masculina y la reproducción de esa dominación.

Las funciones que los modelos funcionalistas y marxistas citados atribuyen a la escuela son bien diferenciadas. Para Parsons la socialización, entendida como la transmisión e incorporación de pautas culturales, no es una función exclusiva de la escuela, aunque tiene un peso determinante en ella. La socialización escolar no implica sólo la adquisición de conocimientos, sino de un conjunto de competencias y habilidades que permitan incorporarse con éxito a la sociedad desempeñando en ella alguna función esencial. Se trata de un modelo de consenso. El sistema de valores de la escuela y de la familia debe ser compartido. Por su parte, los marxistas, con Althuser a la cabeza, también confieren gran importancia a la escuela en la socialización, pero como modelo de conflicto y lucha por el poder entre las clases, utilizando la escuela para el sometimiento de los alumnos al capital.

El grupo de iguales es otra instancia socializadora que juega un importante papel a la hora de transmitir valores, actitudes y prácticas. Aquí estudia los amigos, las redes sociales, la distinción de Whyte, recogida por Cohen entre muchachos de colegio y muchachos de la esquina, pero entre cada grupo existen numerosos subgrupos con sus estilos de pensar, sus valores y sus estilos de vida.

La música y la ropa como elementos diferenciadores en grupos marginales que no le encuentran sentido al trabajo y a los resultados escolares, están presentes en subculturas preferentemente urbanas. Entre las instituciones de resocialización se comienza con la relación médicoenfermo con una carga tradicional de dependencia del segundo con respecto al primero. El paciente, debilitado por la enfermedad, debe hacerse aún más débil frente al médico que ostenta una especie de poder divino. Además, la sociedad busca reducir la enfermedad a la que considera una especie de desviación y controlar la salud a la vez que impone normas de neutralidad afectiva en el médico para protegerse de la presión emocional. La distancia cultural entre el médico y el enfermo sobre todo en el medio rural se analiza en la perspectiva de distanciamiento en una especie de estrategias patológicas que suelen ser reproducción de poder entre las clases sociales.

Un capítulo dedicado a la crítica de las instituciones psiquiátricas y su evolución hacia la comunidad terapéutica se revisa, desde una perspectiva crítica, la evolución de estas instituciones. Más adelante se pregunta para qué sirven las cárceles y realiza un recorrido por las instituciones penitenciarias de Estados Unidos. Desde la perspectiva liberal, las cárceles están justificadas para garantizar la libertad de todos los ciudadanos y para procurar reinsertar a los delincuentes mediante pedagogías adecuadas. Para los marxistas, las cárceles tienen funciones represoras y contribuyen a perpetuar la situación de sumisión.

Los tres capítulos de la tercera parte inciden en aspectos sociológicos como son la precarización del trabajo asalariado, que se estudia a través de cuatro escenarios secuenciados en el tiempo debido a antropólogos conocidos; la opinión pública y los cultural studies, como agentes de socialización en los valores culturales dominantes; y la sociología política: neoliberalismo, tercera vía y socialdemocracia. En todos ellos se defienden posturas críticas, históricas, revisionistas y alternativas.

Un último capítulo de reflexiones finales señala su alejamiento de la sociología tecnocrática para acercarse a la sociología como servicio público. Se trata de un libro denso, bien documentado, sosteniendo tesis más bien heterodoxas en los temas tratados, con una fundamentación y razonamientos bien construidos, que busca abrir caminos en el campo de la sociología y la sociedad en general.
Isabel Cantón Mayo

 

Simposio Internacional de Filosofía de la Educación: “Aprendizaje Ético-Cívico en Entornos Virtuales”

29 y 30 de septiembre de 2014
Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)


Los días 29 y 30 de septiembre de 2014 se celebrará en Logroño (España), un Simposio Internacional que pretende promover una reflexión pedagógica sobre las Tecnologías de la Educación y la Información y su potencialidad para generar aprendizajes de carácter ético-cívico. Organizado por el Grupo de Investigación “El quehacer educativo como acción” de la Universidad Internacional de La Rioja, junto con el Instituto Europeo de Iniciativas Educativas, está abierto a la participación tanto presencial, como virtual, y reunirá a un nutrido grupo de expertos de reconocido prestigio entre los que se encuentra el profesor Nicholas C. Burbules. Para más información puede consultarse el documento adjunto.

icon Simposio Internacional

  • English
ISSN de la REP
en la web: 2174-0909;
en papel 0034-9461

revistadepedagogia.org
rep. Revista Española de Pedagogía